¿Por qué escribir?

Muchas veces nos imponemos esta misma pregunta. ¿Por qué escribir? Es una duda que a todo artista que utiliza el recurso de las palabras le acosa como un depredador a su presa. Da igual lleves unos días, meses o años incluso, esa pregunta siempre está ahí. Se podría decir que es una constante en nuestra profesión, en nuestra vida. Seguro que no seré el primero que aborda esta cuestión, también estoy convencido de que no seré el último.

Lo cierto es que, de vez en cuando, estás de bajón. Te sientes mal contigo mismo, con el mundo que te rodea. Es en ese momento, en el que te planteas todo lo que conlleva esa pregunta. Muchas incógnitas surgen de esa sola cuestión. ¿Por qué es tan importante lo que hago? ¿De qué sirve? ¿Qué tiene de especial una persona que escribe frases? Entre todas esas dudas, llega la tormenta a la mente despierta. Te planteas todo lo que haces, dudas, intentas justificarlo de una y mil maneras distintas.

Entonces llega un alma lectora que hace que todo lo que te planteas, que todas tus dudas se derrumben. Alguien que, independientemente de su edad, ha disfrutado de lo que has creado con pasión, esfuerzo y dedicación. Alguien valora todo lo que has escrito, encariñándose de lugares, de personajes, sintiendo emociones dispares en cada página. Es ahí cuando se te revela la respuesta a la gran pregunta. Escribo porque me gusta hacerlo. Porque sé que alguien disfrutará de su lectura. Que ese mismo alguien, podrá identificarse con los escritos e incluso puede que en un momento difícil le ayude a olvidarse de sus problemas. Que le ayude a soñar despierto, a ser un poquito más feliz en su día a día.

Creo que por esa razón es importante lo que hago, tambien pienso que sirve de algo. A pesar de seguir teniendo dudas, de si tengo o no algo especial por escribir frases, siento el deber de seguir creando. Por todos aquellos que pueda ayudar en mí caminar, haciéndoles un poco felices. Todo, por poder enfrentarme día a día a un folio en blanco, por construir mundos de fantasía.

Un nuevo comienzo

Os presentamos un nuevo proyecto, un nuevo comienzo, una visión moderna de lo que podría definir como «El concepto Wolfman». Hace muchos meses que he estado intentando hacerme un hueco en el mundo literario con mis escritos. Me introduje en las redes sociales, como hemos hecho todos desde nuestros más tiernos inicios. Cometí errores, muchos, tal vez más de los que me gustaría admitir. Pero esto que acabo de iniciar es diferente, al menos para mí.

Desde hace varias semanas me he estado planteando un cambio. Algo no tan radical como me esperaba aunque, en mi humilde opinión, necesario. Es un renacer hacia la experiencia de ser escritor, un nuevo camino en el que lo que menos importa es tener seguidores. En el que lo fundamental es tener buenos lectores que disfruten de lo que hago tanto como lo hago yo a diario juntando letras en palabras y estas en frases. Un sendero en el que aprender, asimilar conceptos y evolucionar como persona para un fin.

Te preguntarás, ¿a qué viene esto? Pues bien, mi querido lector. Esto es a causa de mis derroteros, de la experiencia de una mente ávida de conocimiento, llena de ilusiones y anhelos por cumplir en su trayectoria. Un ser que no descansa, que hasta dormido se pone metas a las que llegar, pero que por alguna extraña razón no las logra.

Si bien es cierto que conseguí publicar el primer libro con una editorial, hace poco más de un año atrás, eso no lleno el vacío que siento. Un vacío que tiene que ver contigo, con los que te rodean, con los siete mil setecientos millones de personas que habitan en nuestro increíble planeta. Pues mi mayor anhelo, en este nuevo comienzo, es llevar mis escritos a las manos de cada lector de este mundo. Los libros de otros hicieron mucho por mí en el pasado, ¿por qué no hacer lo mismo por las futuras generaciones? Esa es mi determinación, que todos puedan leer mis libros. Que lleguen a cada país, a cada persona. En papel, ebook o audiolibro. En su idioma natal o extranjero.

Es muy probable que me esté marcando una meta demasiado grande o puede que no, no lo sé. Solo tengo claro donde está la cima de la montaña. El camino no está marcado, al menos por el momento, creo. De lo que si estoy convencido es de qué… a través de estas palabras he logrado transmitirte un mensaje, un sueño. Un destino que podremos compartir, juntos, recorriendo cada trecho del viaje. ¡Acompáñame querido lector! Si ese es tu deseo. Sé bienvenido a Wolfman Creations.

Kenji Wolfman