Libros de C.S. Lewis

Las Cronicas de Narnia, libros de C:S: Lewis. Incluye cada una de las siete portadas de la saga.

Libros de C.S. Lewis

Una vez más os damos la bienvenida a libros para todos. Un apartado donde hablamos de los  libros de los escritores que hemos tratado en autores de fantasía. En esta ocasión, comentaremos los libros de C.S. Lewis, uno de los grandes autores de fantasía.

El regreso del peregrino: una apología alegórica del cristianismo, la razón y el romanticismo

John, el protagonista, viaja en busca de la Isla de su deseo. Su anhelo nunca es olvidado a pesar de que lo ha recibido. Allí conoce a Vertue, con el que compartirá su viaje. La tierra por la que caminan, está compuesta de condados como Puritania, Zeitgeistheim, Dialéctica, y Pagus. También conoce otros personajes como Señor Ilustración, el señor Sensato, Drudge, Señor Neo-Clásico, Señor Humanista, Neo-Angular, y Madre Kirk.

Describe la disputa en el alma de John entre las reglas y la imaginación, así como su intento de reconciliarlos. Debe evitar los falsos caminos filosóficos, las imitaciones del Dulce Deseo. John, encuentra que muchos caminos que conducen a un nihilismo fascista y otros gobiernos totalitarios de la Segunda Guerra Mundial. Esto resalta su atracción por el paganismo y la mitología nórdica, despertando al cristianismo, al tiempo que reconoce los «elementos oscuros» del paganismo.

Cartas del diablo a su sobrino, considerado uno de los mejores libros de C.S. Lewis

El libro se compone de treinta y una cartas escritas por el diablo, a su sobrino Orugario, un demonio novato. Es una sátira, donde imagina el infierno como una burocracia eficiente y orgullosa. El objetivo es lograr la condenación para devorar el espíritu de su víctima. En caso de no conseguirlo, este será devorado por su tío. La trama se desarrolla en Londres durante la Segunda Guerra Mundial. La «víctima» es un joven a quien incita, tentándolo, a trasladar a la imaginación todas las  virtudes, llevándolo a la inactividad. Evitando el acto positivo, que refuerza una virtud.

Sus consejos promueven pecados como la indolencia, la acidia, la gula, la promiscuidad y la venganza. Nada excepcionalmente malvado dado que «la ruta más segura al infierno es gradual». Critica la debilidad de las personas, así como la facilidad con la que son influenciadas.

El gran divorcio: un sueño

En él, Lewis, se sube a un autobús una tarde de lluvia, embarcándose en un increíble viaje a través del Cielo y el Infierno. Este es el inicio para una profunda meditación sobre el bien y el mal. Durante el viaje cuenta varias fábulas y alegorías. Dejando claro que, «Si insistimos en quedarnos con el Infierno o incluso la Tierra, jamás veremos el Cielo. Si aceptamos al Cielo no podremos quedarnos ni siquiera con el más pequeño e íntimo souvenir del Infierno».

Mientras no tengamos rostro: retorno a un mito

Es la historia de Orual. Una mujer fea, hija del rey de Gloma y de Psique, su hermana pequeña. Una niña de belleza deslumbrante, víctima de un extraño encantamiento que transformará su vida. Se trata de la reinterpretación de una historia de la mitología griega, presente en la mente del autor durante gran parte de su vida, hasta que adquirió lo que sería su forma exacta: una narración alegórica sobre el destino de los hombres y sobre la búsqueda del rostro auténtico del ser humano.

Trilogía Cósmica

Se trata de una serie de tres novelas en las que predomina una constante lucha entre el Bien y el Mal, mientras está en juego la salvación de Thulcandra. En ella, existe un dios, llamado Maleldil, que se volvió hombre y descendió a la Thulcandra. Aparecen los eldila, seres de luz que sirven a Maleldil. Representan a los ángeles. También aparece el demonio. Gran parte de la narración, gira en torno al pecado de Adán y Eva. Según los eldila, esto fue lo que causó que la Thulcandra no esté comunicada con los otros y que no compartan el idioma de los que allí viven.

En los dos primeros libros, Lejos del planeta silencioso y Perelandra: viaje a Venus, Ramson viaja a Marte y a Venus. Allí aparecen toda clase de criaturas que hablan el mismo idioma: jressa-jlab, el solar antiguo, siendo muy diferentes entre ellas. Estos denominan a sus planetas con nombres distintos. Marte es Malacandra y Venus es Perelandra, mientras que conocen a la Tierra como Thulcandra. El sistema solar es conocido como el Árbol.

La tercera parte, Esa horrible fuerza, gira en torno a los sucesos acaecidos en Thulcandra. Así como la vuelta a la vida de un gran sabio arcano «Merlín». Cómo se estructura, en torno a darle la victoria al mal y la fe, de unos pocos, que crea una defensa dando, esperanza a la humanidad.

Libros de C.S. Lewis: Las crónicas de Narnia

Es una hepatología de libros juveniles qué, cuenta las aventuras en Narnia. Una tierra de fantasía y magia, poblada por animales parlantes, así como de otras criaturas mitológicas que se ven envueltas en la eterna lucha entre el bien y el mal. Aslan, un legendario león creador del país, se constituye como el auténtico protagonista de todos los relatos. A pesar de que los cuatro hermanos: Peter, Susan, Lucy y Edmund, sirven de guía inicial.

El orden de lectura de los siete libros, según la cronología, quedaría de la siguiente manera: El sobrino del mago, que narra la creación de Narnia, El león, la bruja y el armario, El caballo y el muchacho, El príncipe Caspian, La travesía del Viajero del Alba, La silla de plata y, para finalizar, La última batalla.

Espero que os haya gustado este paseo por los títulos de estos magníficos libros de C.S. Lewis. Si pincháis sobre el autor, podréis ir a la página de Amazon, donde aparecen sus obras en varios idiomas. Nos vemos en la siguiente entrada.

Clive Staples Lewis o C.S. Lewis

C.S. Lewis en su despacho. Con uno de sus textos en la mano.

¡Bienvenidos una vez más a autores de fantasía! Hoy hablaremos de la vida de otro de los escritores conocidos del género fantástico. El creador de la saga literaria Las Crónicas de Narnia, C.S. Lewis.

Clive Staples Lewis nació en Belfast, el 29 de noviembre de 1898. Era hijo de Albert, y Florence. Tuvo un hermano mayor, llamado Warren. A la edad de cuatro años, después de que su perro muriera atropellado, anunció que su nombre sería Jackie, en honor a él. Al principio respondería a ese nombre, pero después aceptó que lo llamaran Jack. Nombre por el cual fue conocido entre sus amigos y familiares. A los siete años, se mudó a «Little Lea», al este de Belfast.

Sus Estudios

La enseñanza de Lewis fue a través de tutores privados en su niñez. Posteriormente fue enviado al Wynyard School, antes de que su madre falleciera. La institución se vio forzada a cerrar sus puertas. El rector fue forzado a ingresar a una institución psiquiátrica. Lewis cuenta que le pondría el sobrenombre de «Belsen». El biógrafo Alan Jacobs especuló sobre cómo la escuela le traumatizó. Haciéndola responsable de desarrollar «fantasías ligeramente sadomasoquistas». Después, asistió al Campbell College. Pero tras unos meses dejó de asistir, por problemas respiratorios. Como resultado, fue enviado a Malvern, tenía un mejor clima. Allí, asistió al colegio Cherbourg House.

En 1913, se matriculó en Malvern College. En esa época abandonó el cristianismo, convirtiéndose en ateo interesado en la mitología y el ocultismo. Desde niño, le fascinó el antropomorfismo animal, enamorándose de las historias de Beatrix Potter. A menudo, escribía e ilustraba sus propias historias. Él, junto a su hermano, creó el mundo de Boxen, habitado y gobernado por animales. Amaba leer, la casa de sus padres estaba llena de libros. Cuatro años más tarde comenzó sus estudios en Oxford, donde, años después, ejerció como profesor de lengua y literatura inglesa. Al año siguiente conoce a J.R.R. Tolkien, con quien funda, junto a Charles Williams y Owen Barfield, el Club de los Inklings para discutir sobre literatura y filosofía.

Siendo un agnóstico declarado, afirmó que fueron dos autores quienes lo movieron hacia el cristianismo: George MacDonald, y G.K. Chesterton con su libro «El hombre eterno». Siendo joven, en Belfast, le aconsejaron que no se acercará a los papistas. En la Universidad, que no se acercará a los filólogos. Pero en una oportunidad, dijo que Tolkien «era ambas cosas». Con Tolkien, trabó una duradera amistad que se vio interrumpida pero nunca rota. Fue un gran apoyo para Tolkien, en cuanto a la creación de su Tierra Media. Lewis le oía sin parar recitándole su novela, al igual que hacían con otras obras. Así que, le alentó a que terminara su obra.

C.S. Lewis y su fe

Muchas ideas de la Trilogía Cósmica, en particular su oposición a la deshumanización, se presentan de manera formal en La abolición del hombre. Se trataba de un libro que, según sus palabras, era su favorito dentro de su propia producción. Aunque reconocía que en general había sido ignorado por el público. En la mayoría de sus novelas incluía numerosos elementos religiosos, también escribió varias obras de tema cristiano.

A pesar de que se crio en una familia religiosa, fue ateo la mayor parte de su juventud. Su separación del cristianismo comenzó cuando empezó a verlo como una tarea, un deber. Adquirió interés en el ocultismo, sus estudios le llevaron a ello. Citaba a Lucrecio como quien tenía el argumento más fuerte a favor del ateísmo. Mientras, en su juventud intelectualmente era ateo, más tarde diría que él estaba «muy molesto con Dios por no existir». En 1929 creyó en la existencia de Dios, aunque peleó fieramente en contra de ella. Después de una larga discusión con Tolkien y con Hugo Dyson, se convirtió al cristianismo. En contra de lo querido por Tolkien, se unió a la Iglesia de Inglaterra.

Aunque era anglicano, sus conocimientos del catolicismo se revelan en algunos de sus escritos. Por otro lado, en su libro Cartas del diablo a su sobrino, el demonio recomienda tentaciones con ciertos pecados para hacer perder la salvación al creyente. Validando la doctrina cristiana del pecado mortal, posiblemente creía en el sistema clasificación de pecados y penitencias. Sin embargo, en el prefacio escribió: «Lectores, os aconsejo recordar que el diablo es un mentiroso. No todo lo que dice se debe asumir como verdad, incluso desde su propio ángulo.»

Joy Gresham, cuyo nombre de soltera era Helen, provenía de una familia judía. Atea y comunista, se había casado a los veintisiete años. Tuvo sus dos hijos en rápida sucesión, pero no todo andaba bien en el matrimonio. Joy puso fin a la relación física con Bill, al tiempo que florecía la correspondencia con Lewis. Nunca se habían visto en persona. Mantenían una fluida relación epistolar, inspirada por la obra literaria y los libros sobre cristianismo de Lewis, por los cuales se sentía atraída.

Matrimonio de C.S. Lewis

Joy se trasladó de su nativa Nueva York a Inglaterra, allí le conoció personalmente. Regresó a Londres donde se alojaba, pero semanas más tarde, Lewis la invitó a un almuerzo en el Magdalen College, Universidad de Oxford. Cuando le fue rehusada a Joy su residencia en Inglaterra, Lewis decidió casarse con ella para que pudiera permanecer en el país. La ceremonia civil que unió a Joy y Lewis, fue acordada como un «matrimonio por conveniencia». En octubre, Joy sufrió la quebradura de uno de sus huesos, resultante de la enfermedad que padecía: cáncer óseo. En una carta redactada en noviembre a un destinatario en Estados Unidos, Lewis escribió: «Podría ser pronto, en rápida sucesión, un novio y un viudo». 

Decidió revelar su casamiento en diciembre, sin dar ningún tipo de explicación adicional, anunció en el ejemplar del periódico The Times publicado en Nochebuena. Los lectores dieron por supuesto que la boda había tenido lugar en diciembre. Tuvo problemas con el obispo por el matrimonio dado que el cónyuge de Joy seguía con vida. Lewis le expuso sus sólidos argumentos para una boda cristiana, pero no cedió.

Entonces supo que uno de sus antiguos estudiantes, el padre Peter Bide, se le acreditaban a veces respuestas milagrosas a sus plegarias de sanación. Los médicos  no daban esperanzas a Joy.  Pidió a Peter que fuera a Oxford, impusiera sus manos a Joy y orara por su salud. Cuando llegó, surgió el tema del matrimonio. Peter escuchó con atención el razonamiento de Lewis y lo consideró sólido dado que por entonces no profesaban la misma fe. Por lo que, sin permiso del obispo local, ofició la celebración matrimonial, al lado de la cama del hospital.

El amor que se prodigaban, era evidente. Lewis declaró que tenía a sus sesenta la alegría que la mayoría de los hombres tienen a los veinte. Entre tanto que Joy escribía a sus amigas que él era un gran amante.​ Ambos se fueron de luna de miel a Irlanda. Con todo, su relación resultó en desilusión Tolkien quien, católico, no apreciaba a Joy, ni aprobaba aquel matrimonio.

Joy logró reponerse por algún tiempo. Aunque no hablaba de ello, consideraba el mejoramiento de su esposa como un milagro. Ella se repuso marcadamente, y disfrutaron de un año sin que la enfermedad se interpusiera en su felicidad. Pero el cáncer retornó de forma agresiva. Viajaron a Grecia, pero no regresaron. Joy sucumbió a la enfermedad en julio de 1960. Lewis escribió sobre ello en su libro titulado Una pena en observación. C.S. Lewis falleció en Oxford el 22 de noviembre de 1963, a los 64 años de edad.

Espero que os haya gustado adentrarnos en la vida de este interesante autor. Animándoos a compartir, a comentar y a suscribiros, para recibir próximas novedades.

J.R.R. Tolkien o John Ronald Reuel Tolkien

J.R.R Tolkien, La caida de Gondolin

«El padre del género de fantasía»

Hola a todos comenzamos con la sección dedicada a autores de fantasía y como no podía faltar empezamos por el considerado padre del género, J.R.R.Tolkien. Ante todo, decir que lo expuesto en este artículo viene dado por la información adquirida sobre este famoso escritor, desde diversas fuentes. Abordaremos su vida, pero de una manera mucho más amena de lo que podríamos encontrar en otras webs. Dicho esto vamos a ello.

El padre de la fantasía moderna, que tanto me apasiona, nació en Bloemfontein en enero de 1892. Sus padres fueron Arthur Tolkien y Mabel Suffield. Recibió el mismo nombre que su abuelo, siguiendo la costumbre familiar. Siendo su segundo nombre, Ronald, deseo de su madre, por motivos personales. Reuel, que significa «próximo a Dios», era el segundo nombre de su padre. Ronald sería el nombre por el que le llamarían sus familiares y su esposa. Sus allegados le llamaban John Ronald, «Tollers» o simplemente Tolkien.

Fue bautizado en la catedral de Bloemfontein. Tiempo después, una tarántula lo picó en el jardín de su casa. Tolkien admitió no tener recuerdo del accidente, ni miedo a las arañas de adulto. En febrero de 1894 nació su hermano, Hilary Arthur. Su padre quiso quedarse en África, pero el clima perjudicaba la salud de Ronald. Así que, con tres años, se trasladó con su madre y hermano a Inglaterra. Su padre permaneció en Orange, a cargo de la venta de piedras preciosas para el Banco de Inglaterra. La intención de Arthur era reunirse con su familia, pero murió de fiebre reumática.​ Su muerte dejó les dejo sin ingresos. Su madre decidió llevarles a vivir con su familia a Birmingham.

Ese año volvieron a mudarse, esta vez a Sarehole, una pequeña villa de Worcestershire. A Ronald le encantaba explorar el cercano bosque de la turbera y la aceña, así como las colinas de Clent y de Lickey. Esos lugares inspirarían algunos pasajes de sus obras, junto con otros parajes y la granja de su tía, Bag End. Nombre que utilizaría en sus relatos. Su madre se encargó de su educación y la de su hermano. Ronald era un alumno aplicado. Tenía gran interés por la botánica, sintiéndose cómodo al mirar y sentir las plantas. También disfrutaba dibujando paisajes y árboles, pero sus lecciones predilectas tenían que ver con los idiomas. Su madre comenzó a enseñarle latín a tan temprana edad. Consiguió leerlo a los cuatro años y escribirlo de forma fluida poco después.

Asistió a la King Edward’s School. Participó en el desfile de coronación de Jorge V, siendo ubicado justo al exterior de las puertas del palacio de Buckingham. Fue inscrito en la escuela de San Felipe del oratorio de Birmingham. Su madre se convirtió al catolicismo a pesar de la oposición de su familia. Estos le retiraron toda ayuda económica. Cuando Ronald tenía doce años, falleció su madre. Por mantenerse en su fe, durante toda su vida Ronald vivió convencido de que su madre había sido una verdadera mártir y esto le produjo una profunda impresión en sus propias creencias.

Durante su orfandad, fue educado por el padre Francis Xavier Morgan, un sacerdote católico del oratorio. Este, era andaluz de padre galés, había apoyado a su madre tras su conversión. También había enseñado al joven las bases del idioma español que emplearía en la creación de su «naffarin». El Oratorio estaba casi bajo la sombra de las torres de Perrott’s Folly y Edgbaston Waterworks, que inspirarían las imágenes de las torres oscuras de El Señor de los Anillos. Las pinturas románticas medievalistas de Edward Burne-Jones y la hermandad prerrafaelita, le inspiraron en esa época.

A los dieciséis años, conoció a Edith Mary Bratt, de quien se enamoró. El padre Morgan le prohibió tratar con ella e incluso mantener correspondencia hasta los veintiún años, obedeció al pie de la letra. Mientras estudiaba en el colegio King Edward, formó junto con tres amigos una sociedad semisecreta conocida como la T.C., B.S., las iniciales cuyo significado era «Club de Té y Sociedad Barroviana». Haciendo alusión a su afición de tomar el té en Barrow’s Stores, así como en la biblioteca de la escuela. Después de dejar la escuela, mantuvieron el contacto. Celebraron en diciembre de 1914 un «concilio» en Londres. El resultado de ese encuentro, supuso un fuerte impulso para escribir poesía.

Más allá de las uniones de literatura, estudios y juegos, fluía un propósito mayor. Según John Garth, El origen de la Tierra Media. Su amigo Smith «declaró que a través del arte, los cuatro tendrían que dejar el mundo mejor de lo que lo encontraron»​​. Tolkien declaró que, ellos, «tenían un poder que estremecía al mundo». En 1911, viajó de vacaciones a Suiza. Este viaje lo rememoró en una carta de forma aún muy vívida. En ella, señalaba el viaje de Bilbo a través de las Montañas Nubladas. Basado en sus aventuras con su grupo de doce compañeros de excursión, y en su acampada en las morrenas. Cincuenta y siete años después, recordaba su pena al abandonar las vistas de las nieves perpetuas, «la Silvertine (Celebdil) de sus sueños».

Después de todos impedimentos del padre Francis, la tarde de su veintiún cumpleaños, escribió una carta a Edith para declararle su amor y pedirle matrimonio. Ella estaba comprometida, creía que Tolkien la había olvidado. Se reunieron renovando su amor, tras lo cual ella devolvió su anillo y decidió casarse con él. Tras comprometerse, se convirtió al catolicismo ante la insistencia de Tolkien, y se casaron en primavera de 1916. Antes de su matrimonio, sus viajes le llevaron a Cornualles donde, quedó impresionado por la visión de la singular costa córnica y el mar. Se licenció en el Exeter College, con matrícula de honor en la modalidad «Lingüística inglesa y literatura hasta Chaucer».

Tras su graduación, se unió al ejército para la Primera Guerra Mundial. Se enroló con el rango de teniente segundo, especializado en transmisiones. Fue enviado a Francia con la Fuerza Expedicionaria Británica. Sirvió como oficial de comunicaciones en la batalla del Somme hasta que enfermó por la «fiebre de las trincheras», le trasladaron a Inglaterra. Durante su convalecencia, comenzó a trabajar en El libro de los cuentos perdidos con «La caída de Gondolin». Sufrió varias recaídas. Tras ello fue ascendido al rango de teniente. Cuando le destinaron a Kingston upon Hull, fue a caminar con su esposa por los bosques. Su mujer comenzó a bailar en una densa arboleda de cicutas, rodeada de flores blancas. La escena inspiró el pasaje del encuentro de Beren y Lúthien. Tolkien solía referirse a su esposa como «su Lúthien». Tuvieron cuatro hijos durante su matrimonio.

Su primer trabajo tras la guerra fue como lexicógrafo asistente en la redacción para la primera edición del Oxford English Dictionary. Dedico dos años principalmente a la historia y etimología de las palabras de origen germánico que empezaban por la letra W. Rastreando su origen en el alto alemán, alemán medio e incluso nórdico antiguo. En 1920 ocupó el puesto de profesor sustituto de Lengua inglesa en la Universidad de Leeds. Alcanzó el cargo de profesor, reformando la enseñanza de esta disciplina. Allí, conoció a E.V. Gordon, con quien publicó la que es considerada la mejor edición hasta la fecha de la obra anónima de la Alliterative Revival, Sir Gawain y el Caballero Verde, escrita en inglés medio a finales del siglo XIV.

En 1924 nació su tercer hijo, Christopher, que se encargaría de publicar póstumamente los manuscritos que había dejado en el estudio de su casa. Al año siguiente, regresó a Oxford como profesor de Anglosajón. Fue cuando escribió El hobbit y dos volúmenes de El Señor de los Anillos. Nunca esperó, que sus historias se volvieran populares pero sucedió. En 1937 C. S. Lewis lo convenció para que publicara El hobbit, el cual había escrito para sus hijos.​ El libro atrajo a lectores adultos, alcanzando la suficiente fama para la editorial, George Allen & Unwin. Le pidieron, que escribiera una secuela de la obra. Un año antes del nacimiento de su hija, ayudó a sir Mortimer Wheeler en la excavación de un asclepeion romano, respecto a las publicaciones académicas. Su conferencia «Beowulf: los monstruos y los críticos» tuvo influencia en los estudios acerca del mito del héroe.

Trabó amistad con C. S. Lewis, en Oxford, con quien discrepaba por su fe. Aun así, acabó siendo uno de sus principales correctores, junto con los otros miembros de un club literario que formaron llamado los Inklings. Se reunían los viernes antes de comer en el pub Eagle and Child. Los jueves al anochecer, en las habitaciones de Lewis, para recitar las obras que componían, así como romances y extractos de las obras épicas del Norte de Europa. En su adolescencia, había empezado a escribir una serie de mitos y leyendas sobre la Tierra Media. Echaba en falta una mitología del carácter de la griega, y se proponía inventar «una mitología para Inglaterra». Esa actitud dio lugar a El Silmarillion, originalmente denominado El libro de los cuentos perdidos. Dichos relatos están inspirados en un cuento publicado por Edward Wyke-Smith titulado «El maravilloso país de los snergs».

Programo un viaje en 1957 a Estados Unidos para recibir títulos honoríficos de universidades, como Marquette y Harvard. El viaje se suspendió, Edith había caído enferma. Tolkien se retiró de su cargo en Oxford. C. S. Lewis le propuso como candidato para el Nobel de Literatura, pero el jurado desestimó la propuesta por su «pobre prosa». Publicó la primera edición de El Señor de los Anillos en 1965. Tres años después, se trasladaron a Poole. Fue nombrado doctor honoris causa por varias universidades, vicepresidente de la Philological Society y miembro de la Royal Society of Literature. En 1969, Isabel II le nombró Comendador de la Orden del Imperio Británico. En su honor se fundaron, la Mythopoeic Society norteamericana, la Tolkien Society británica, y decenas de sociedades en múltiples países.

Su mujer murió en noviembre de 1971, con 81 años. Tolkien volvió a Oxford, donde murió casi dos años después en septiembre de 1973, a la misma edad. Se le enterró en la misma tumba que su esposa, situada en el cementerio de Wolvercote. En ella están escritos los nombres de «Beren» y «Lúthien», extraídos de la leyenda incluida en El Silmarillion acerca del amor entre estos dos seres de distinta naturaleza y del robo de uno de los Silmarils.

No pretendía que fuese un artículo tan largo, pero creo que resume bastante bien la vida del escritor, sin meternos en muchas fechas y datos históricos. Espero que os haya gustado, animándoos a compartir, a comentar y a suscribiros, para recibir próximas novedades.