Clive Staples Lewis o C.S. Lewis

C.S. Lewis en su despacho. Con uno de sus textos en la mano.

¡Bienvenidos una vez más a autores de fantasía! Hoy hablaremos de la vida de otro de los escritores conocidos del género fantástico. El creador de la saga literaria Las Crónicas de Narnia, C.S. Lewis.

Clive Staples Lewis nació en Belfast, el 29 de noviembre de 1898. Era hijo de Albert, y Florence. Tuvo un hermano mayor, llamado Warren. A la edad de cuatro años, después de que su perro muriera atropellado, anunció que su nombre sería Jackie, en honor a él. Al principio respondería a ese nombre, pero después aceptó que lo llamaran Jack. Nombre por el cual fue conocido entre sus amigos y familiares. A los siete años, se mudó a «Little Lea», al este de Belfast.

Sus Estudios

La enseñanza de Lewis fue a través de tutores privados en su niñez. Posteriormente fue enviado al Wynyard School, antes de que su madre falleciera. La institución se vio forzada a cerrar sus puertas. El rector fue forzado a ingresar a una institución psiquiátrica. Lewis cuenta que le pondría el sobrenombre de «Belsen». El biógrafo Alan Jacobs especuló sobre cómo la escuela le traumatizó. Haciéndola responsable de desarrollar «fantasías ligeramente sadomasoquistas». Después, asistió al Campbell College. Pero tras unos meses dejó de asistir, por problemas respiratorios. Como resultado, fue enviado a Malvern, tenía un mejor clima. Allí, asistió al colegio Cherbourg House.

En 1913, se matriculó en Malvern College. En esa época abandonó el cristianismo, convirtiéndose en ateo interesado en la mitología y el ocultismo. Desde niño, le fascinó el antropomorfismo animal, enamorándose de las historias de Beatrix Potter. A menudo, escribía e ilustraba sus propias historias. Él, junto a su hermano, creó el mundo de Boxen, habitado y gobernado por animales. Amaba leer, la casa de sus padres estaba llena de libros. Cuatro años más tarde comenzó sus estudios en Oxford, donde, años después, ejerció como profesor de lengua y literatura inglesa. Al año siguiente conoce a J.R.R. Tolkien, con quien funda, junto a Charles Williams y Owen Barfield, el Club de los Inklings para discutir sobre literatura y filosofía.

Siendo un agnóstico declarado, afirmó que fueron dos autores quienes lo movieron hacia el cristianismo: George MacDonald, y G.K. Chesterton con su libro «El hombre eterno». Siendo joven, en Belfast, le aconsejaron que no se acercará a los papistas. En la Universidad, que no se acercará a los filólogos. Pero en una oportunidad, dijo que Tolkien «era ambas cosas». Con Tolkien, trabó una duradera amistad que se vio interrumpida pero nunca rota. Fue un gran apoyo para Tolkien, en cuanto a la creación de su Tierra Media. Lewis le oía sin parar recitándole su novela, al igual que hacían con otras obras. Así que, le alentó a que terminara su obra.

C.S. Lewis y su fe

Muchas ideas de la Trilogía Cósmica, en particular su oposición a la deshumanización, se presentan de manera formal en La abolición del hombre. Se trataba de un libro que, según sus palabras, era su favorito dentro de su propia producción. Aunque reconocía que en general había sido ignorado por el público. En la mayoría de sus novelas incluía numerosos elementos religiosos, también escribió varias obras de tema cristiano.

A pesar de que se crio en una familia religiosa, fue ateo la mayor parte de su juventud. Su separación del cristianismo comenzó cuando empezó a verlo como una tarea, un deber. Adquirió interés en el ocultismo, sus estudios le llevaron a ello. Citaba a Lucrecio como quien tenía el argumento más fuerte a favor del ateísmo. Mientras, en su juventud intelectualmente era ateo, más tarde diría que él estaba «muy molesto con Dios por no existir». En 1929 creyó en la existencia de Dios, aunque peleó fieramente en contra de ella. Después de una larga discusión con Tolkien y con Hugo Dyson, se convirtió al cristianismo. En contra de lo querido por Tolkien, se unió a la Iglesia de Inglaterra.

Aunque era anglicano, sus conocimientos del catolicismo se revelan en algunos de sus escritos. Por otro lado, en su libro Cartas del diablo a su sobrino, el demonio recomienda tentaciones con ciertos pecados para hacer perder la salvación al creyente. Validando la doctrina cristiana del pecado mortal, posiblemente creía en el sistema clasificación de pecados y penitencias. Sin embargo, en el prefacio escribió: «Lectores, os aconsejo recordar que el diablo es un mentiroso. No todo lo que dice se debe asumir como verdad, incluso desde su propio ángulo.»

Joy Gresham, cuyo nombre de soltera era Helen, provenía de una familia judía. Atea y comunista, se había casado a los veintisiete años. Tuvo sus dos hijos en rápida sucesión, pero no todo andaba bien en el matrimonio. Joy puso fin a la relación física con Bill, al tiempo que florecía la correspondencia con Lewis. Nunca se habían visto en persona. Mantenían una fluida relación epistolar, inspirada por la obra literaria y los libros sobre cristianismo de Lewis, por los cuales se sentía atraída.

Matrimonio de C.S. Lewis

Joy se trasladó de su nativa Nueva York a Inglaterra, allí le conoció personalmente. Regresó a Londres donde se alojaba, pero semanas más tarde, Lewis la invitó a un almuerzo en el Magdalen College, Universidad de Oxford. Cuando le fue rehusada a Joy su residencia en Inglaterra, Lewis decidió casarse con ella para que pudiera permanecer en el país. La ceremonia civil que unió a Joy y Lewis, fue acordada como un «matrimonio por conveniencia». En octubre, Joy sufrió la quebradura de uno de sus huesos, resultante de la enfermedad que padecía: cáncer óseo. En una carta redactada en noviembre a un destinatario en Estados Unidos, Lewis escribió: «Podría ser pronto, en rápida sucesión, un novio y un viudo». 

Decidió revelar su casamiento en diciembre, sin dar ningún tipo de explicación adicional, anunció en el ejemplar del periódico The Times publicado en Nochebuena. Los lectores dieron por supuesto que la boda había tenido lugar en diciembre. Tuvo problemas con el obispo por el matrimonio dado que el cónyuge de Joy seguía con vida. Lewis le expuso sus sólidos argumentos para una boda cristiana, pero no cedió.

Entonces supo que uno de sus antiguos estudiantes, el padre Peter Bide, se le acreditaban a veces respuestas milagrosas a sus plegarias de sanación. Los médicos  no daban esperanzas a Joy.  Pidió a Peter que fuera a Oxford, impusiera sus manos a Joy y orara por su salud. Cuando llegó, surgió el tema del matrimonio. Peter escuchó con atención el razonamiento de Lewis y lo consideró sólido dado que por entonces no profesaban la misma fe. Por lo que, sin permiso del obispo local, ofició la celebración matrimonial, al lado de la cama del hospital.

El amor que se prodigaban, era evidente. Lewis declaró que tenía a sus sesenta la alegría que la mayoría de los hombres tienen a los veinte. Entre tanto que Joy escribía a sus amigas que él era un gran amante.​ Ambos se fueron de luna de miel a Irlanda. Con todo, su relación resultó en desilusión Tolkien quien, católico, no apreciaba a Joy, ni aprobaba aquel matrimonio.

Joy logró reponerse por algún tiempo. Aunque no hablaba de ello, consideraba el mejoramiento de su esposa como un milagro. Ella se repuso marcadamente, y disfrutaron de un año sin que la enfermedad se interpusiera en su felicidad. Pero el cáncer retornó de forma agresiva. Viajaron a Grecia, pero no regresaron. Joy sucumbió a la enfermedad en julio de 1960. Lewis escribió sobre ello en su libro titulado Una pena en observación. C.S. Lewis falleció en Oxford el 22 de noviembre de 1963, a los 64 años de edad.

Espero que os haya gustado adentrarnos en la vida de este interesante autor. Animándoos a compartir, a comentar y a suscribiros, para recibir próximas novedades.

Libros de J.R.R.Tolkien

Libros de J.R.R. Tolkien

Libros de J.R.R.Tolkien

En el día de hoy iniciamos una nueva sección, ampliando el repertorio de nuestra alma mater de fantasía. En ella, expondremos algunos de los libros de los autores que iremos tratando con anterioridad en nuestra otra sección autores de fantasía. Como el primer escritor fue J.R.R. Tolkien, el padre del género, hablaremos brevemente de sus libros.

Roverandom

Concibió el relato de Roverandom, como un cuento para sus hijos John y Michael durante unas vacaciones. Michael estaba muy encariñado aquel verano de un juguete: un perrito en miniatura, pintado de blanco y negro. Desafortunadamente, un día paseando por la playa lo perdió. Así que Tolkien imaginó la historia que conocemos como Roverandom para consolarlo. Es un cuento infantil que narra la historia de un perrito llamado Rover que muerde a un brujo, por lo que esté lo castiga convirtiéndolo en juguete. Un niño lo compra, pero lo pierde en la playa. Entonces, el hechicero de la arena le hace vivir aventuras desde la Luna hasta el fondo del mar.

Legendarium

Al legendarium de Tolkien se le llama frecuentemente «Mitología de la Tierra Media». Consta de doce volúmenes:

  • El Silmarillion 
  • La historia de Beren y Lúthien.
  • Los hijos de Húrin.
  • Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media.
  • La caída de Gondolin.
  • Tal-Elmar, (Inconclusa).
  • El hobbit.
  • El Señor de los Anillos.
  • Las aventuras de Tom Bombadil y otros poemas de El Libro Rojo.
  • La última canción de Bilbo.
  • La historia de la Tierra Media, que la forma una serie de 13 libros. 
  • La nueva sombra, (inconclusa).

La historia de la Tierra Media

Es una serie de libros reúnen y analizan todo el material relacionado con el mundo fantástico creado por J. R. R. Tolkien. A su muerte fueron recopilados y editados por su hijo, Christopher, en varios volúmenes. Son los siguientes:

  • El libro de los cuentos perdidos 1. 
  • El libro de los cuentos perdidos 2. 
  • Las baladas de Beleriand. 
  • La formación de la Tierra Media. 
  • El camino perdido y otros escritos. 
  • El retorno de la Sombra. 
  • La traición de Isengard. 
  • La Guerra del Anillo. 
  • El fin de la Tercera Edad o Sauron derrotado. 
  • La caída de Númenor. 
  • El anillo de Morgoth. 
  • La Guerra de las Joyas. 
  • Los pueblos de la Tierra Media. 
  • The History of Middle-earth Index, el cual no ha sido traducido al español. Consiste en un índice completo de cada uno de los trece volúmenes que comprenden la colección.

El Silmarillion

Tolkien escribió un esquema sobre su mitología del cual forman parte los cuentos de Beren y Lúthien, el de Túrin. Este evoluciono hasta convertirse en el «Quenta Silmarillion», una historia épica que trata sobre los Silmaril. Unas joyas hechas por Fëanor en Aman, alrededor de las cuales se entreteje la historia de la Primera Edad del Sol en la Tierra Media. Principalmente en la región conocida como Beleriand. Comenzó tres veces esta historia pero nunca publicó. Confiaba en publicarla tras el éxito de El Señor de los Anillos. Empezó a extender su trabajo abarcando la narración de la caída de Númenor («Akallabêth»). Inspirada en la leyenda de la Atlántida.  A los relatos mencionados, se añadieron otros más breves. Tanto de los primeros, como de los últimos tiempos de la Tierra Media: «Ainulindalë», «Valaquenta», por último «De los Anillos de Poder y la Tercera Edad».

El hobbit

Tolkien escribía historias para su propio deleite, el de su familia y el de su círculo literario, sin intención de alcanzar al público. Por casualidad, otro libro escrito para sus hijos, El hobbit, llegó a una empleada de una editorial londinense. Esta le enseñó el libro a su jefe, quien se lo dio a su hijo, para leerlo. La historia le gustó tanto que decidieron publicarlo.

Este libro narra las aventuras de Bilbo Bolsón que, junto con el mago Gandalf y una compañía de enanos, se verá envuelto en un viaje para recuperar el reino de Erebor, arrebatado a los enanos por el dragón Smaug.

Si bien se trata de una historia infantil, el libro atrajo la atención de lectores adultos y se hizo suficientemente popular como para que le pidieran que trabajara en una secuela. Más tarde conocida como El Señor de los Anillos.

El Señor de los Anillos

La petición de una secuela para El hobbit, impulsó a Tolkien a comenzar su obra más famosa, El Señor de los Anillos. Una novela de fantasía épica, dividida en tres volúmenes. Invirtió más de diez años en la creación de la historia y de los apéndices. La intención al empezar a escribirlo, era que fuese un cuento para niños al estilo de El hobbit. Pero, recordó el anillo encontrado por Bilbo y decidió centrar la historia en torno a él, convirtiéndose en un escrito más oscuro y serio; que fue dirigido a un público más adulto. El Señor de los Anillos fue elegido como el mejor libro del siglo.

La historia de Kullervo

Es una versión prosaica del ciclo de Kullervo basado en un poema épico finlandés llamado Kalevala. Escrito por Tolkien en su época de estudiante en el Exeter College de Oxford. Durante la cual refleja la sensación de inestabilidad de la época.

Espero que os haya gustado este pequeño paseo por los títulos de las obras de este gran escritor. Si pincháis cobre en la palabra aquí, podréis ir a la página de autor en Amazon, donde aparecen sus obras en varios idiomas. Nos vemos en la siguiente entrada.

J.R.R. Tolkien o John Ronald Reuel Tolkien

J.R.R Tolkien, La caida de Gondolin

«El padre del género de fantasía»

Hola a todos comenzamos con la sección dedicada a autores de fantasía y como no podía faltar empezamos por el considerado padre del género, J.R.R.Tolkien. Ante todo, decir que lo expuesto en este artículo viene dado por la información adquirida sobre este famoso escritor, desde diversas fuentes. Abordaremos su vida, pero de una manera mucho más amena de lo que podríamos encontrar en otras webs. Dicho esto vamos a ello.

El padre de la fantasía moderna, que tanto me apasiona, nació en Bloemfontein en enero de 1892. Sus padres fueron Arthur Tolkien y Mabel Suffield. Recibió el mismo nombre que su abuelo, siguiendo la costumbre familiar. Siendo su segundo nombre, Ronald, deseo de su madre, por motivos personales. Reuel, que significa «próximo a Dios», era el segundo nombre de su padre. Ronald sería el nombre por el que le llamarían sus familiares y su esposa. Sus allegados le llamaban John Ronald, «Tollers» o simplemente Tolkien.

Fue bautizado en la catedral de Bloemfontein. Tiempo después, una tarántula lo picó en el jardín de su casa. Tolkien admitió no tener recuerdo del accidente, ni miedo a las arañas de adulto. En febrero de 1894 nació su hermano, Hilary Arthur. Su padre quiso quedarse en África, pero el clima perjudicaba la salud de Ronald. Así que, con tres años, se trasladó con su madre y hermano a Inglaterra. Su padre permaneció en Orange, a cargo de la venta de piedras preciosas para el Banco de Inglaterra. La intención de Arthur era reunirse con su familia, pero murió de fiebre reumática.​ Su muerte dejó les dejo sin ingresos. Su madre decidió llevarles a vivir con su familia a Birmingham.

Ese año volvieron a mudarse, esta vez a Sarehole, una pequeña villa de Worcestershire. A Ronald le encantaba explorar el cercano bosque de la turbera y la aceña, así como las colinas de Clent y de Lickey. Esos lugares inspirarían algunos pasajes de sus obras, junto con otros parajes y la granja de su tía, Bag End. Nombre que utilizaría en sus relatos. Su madre se encargó de su educación y la de su hermano. Ronald era un alumno aplicado. Tenía gran interés por la botánica, sintiéndose cómodo al mirar y sentir las plantas. También disfrutaba dibujando paisajes y árboles, pero sus lecciones predilectas tenían que ver con los idiomas. Su madre comenzó a enseñarle latín a tan temprana edad. Consiguió leerlo a los cuatro años y escribirlo de forma fluida poco después.

Asistió a la King Edward’s School. Participó en el desfile de coronación de Jorge V, siendo ubicado justo al exterior de las puertas del palacio de Buckingham. Fue inscrito en la escuela de San Felipe del oratorio de Birmingham. Su madre se convirtió al catolicismo a pesar de la oposición de su familia. Estos le retiraron toda ayuda económica. Cuando Ronald tenía doce años, falleció su madre. Por mantenerse en su fe, durante toda su vida Ronald vivió convencido de que su madre había sido una verdadera mártir y esto le produjo una profunda impresión en sus propias creencias.

Durante su orfandad, fue educado por el padre Francis Xavier Morgan, un sacerdote católico del oratorio. Este, era andaluz de padre galés, había apoyado a su madre tras su conversión. También había enseñado al joven las bases del idioma español que emplearía en la creación de su «naffarin». El Oratorio estaba casi bajo la sombra de las torres de Perrott’s Folly y Edgbaston Waterworks, que inspirarían las imágenes de las torres oscuras de El Señor de los Anillos. Las pinturas románticas medievalistas de Edward Burne-Jones y la hermandad prerrafaelita, le inspiraron en esa época.

A los dieciséis años, conoció a Edith Mary Bratt, de quien se enamoró. El padre Morgan le prohibió tratar con ella e incluso mantener correspondencia hasta los veintiún años, obedeció al pie de la letra. Mientras estudiaba en el colegio King Edward, formó junto con tres amigos una sociedad semisecreta conocida como la T.C., B.S., las iniciales cuyo significado era «Club de Té y Sociedad Barroviana». Haciendo alusión a su afición de tomar el té en Barrow’s Stores, así como en la biblioteca de la escuela. Después de dejar la escuela, mantuvieron el contacto. Celebraron en diciembre de 1914 un «concilio» en Londres. El resultado de ese encuentro, supuso un fuerte impulso para escribir poesía.

Más allá de las uniones de literatura, estudios y juegos, fluía un propósito mayor. Según John Garth, El origen de la Tierra Media. Su amigo Smith «declaró que a través del arte, los cuatro tendrían que dejar el mundo mejor de lo que lo encontraron»​​. Tolkien declaró que, ellos, «tenían un poder que estremecía al mundo». En 1911, viajó de vacaciones a Suiza. Este viaje lo rememoró en una carta de forma aún muy vívida. En ella, señalaba el viaje de Bilbo a través de las Montañas Nubladas. Basado en sus aventuras con su grupo de doce compañeros de excursión, y en su acampada en las morrenas. Cincuenta y siete años después, recordaba su pena al abandonar las vistas de las nieves perpetuas, «la Silvertine (Celebdil) de sus sueños».

Después de todos impedimentos del padre Francis, la tarde de su veintiún cumpleaños, escribió una carta a Edith para declararle su amor y pedirle matrimonio. Ella estaba comprometida, creía que Tolkien la había olvidado. Se reunieron renovando su amor, tras lo cual ella devolvió su anillo y decidió casarse con él. Tras comprometerse, se convirtió al catolicismo ante la insistencia de Tolkien, y se casaron en primavera de 1916. Antes de su matrimonio, sus viajes le llevaron a Cornualles donde, quedó impresionado por la visión de la singular costa córnica y el mar. Se licenció en el Exeter College, con matrícula de honor en la modalidad «Lingüística inglesa y literatura hasta Chaucer».

Tras su graduación, se unió al ejército para la Primera Guerra Mundial. Se enroló con el rango de teniente segundo, especializado en transmisiones. Fue enviado a Francia con la Fuerza Expedicionaria Británica. Sirvió como oficial de comunicaciones en la batalla del Somme hasta que enfermó por la «fiebre de las trincheras», le trasladaron a Inglaterra. Durante su convalecencia, comenzó a trabajar en El libro de los cuentos perdidos con «La caída de Gondolin». Sufrió varias recaídas. Tras ello fue ascendido al rango de teniente. Cuando le destinaron a Kingston upon Hull, fue a caminar con su esposa por los bosques. Su mujer comenzó a bailar en una densa arboleda de cicutas, rodeada de flores blancas. La escena inspiró el pasaje del encuentro de Beren y Lúthien. Tolkien solía referirse a su esposa como «su Lúthien». Tuvieron cuatro hijos durante su matrimonio.

Su primer trabajo tras la guerra fue como lexicógrafo asistente en la redacción para la primera edición del Oxford English Dictionary. Dedico dos años principalmente a la historia y etimología de las palabras de origen germánico que empezaban por la letra W. Rastreando su origen en el alto alemán, alemán medio e incluso nórdico antiguo. En 1920 ocupó el puesto de profesor sustituto de Lengua inglesa en la Universidad de Leeds. Alcanzó el cargo de profesor, reformando la enseñanza de esta disciplina. Allí, conoció a E.V. Gordon, con quien publicó la que es considerada la mejor edición hasta la fecha de la obra anónima de la Alliterative Revival, Sir Gawain y el Caballero Verde, escrita en inglés medio a finales del siglo XIV.

En 1924 nació su tercer hijo, Christopher, que se encargaría de publicar póstumamente los manuscritos que había dejado en el estudio de su casa. Al año siguiente, regresó a Oxford como profesor de Anglosajón. Fue cuando escribió El hobbit y dos volúmenes de El Señor de los Anillos. Nunca esperó, que sus historias se volvieran populares pero sucedió. En 1937 C. S. Lewis lo convenció para que publicara El hobbit, el cual había escrito para sus hijos.​ El libro atrajo a lectores adultos, alcanzando la suficiente fama para la editorial, George Allen & Unwin. Le pidieron, que escribiera una secuela de la obra. Un año antes del nacimiento de su hija, ayudó a sir Mortimer Wheeler en la excavación de un asclepeion romano, respecto a las publicaciones académicas. Su conferencia «Beowulf: los monstruos y los críticos» tuvo influencia en los estudios acerca del mito del héroe.

Trabó amistad con C. S. Lewis, en Oxford, con quien discrepaba por su fe. Aun así, acabó siendo uno de sus principales correctores, junto con los otros miembros de un club literario que formaron llamado los Inklings. Se reunían los viernes antes de comer en el pub Eagle and Child. Los jueves al anochecer, en las habitaciones de Lewis, para recitar las obras que componían, así como romances y extractos de las obras épicas del Norte de Europa. En su adolescencia, había empezado a escribir una serie de mitos y leyendas sobre la Tierra Media. Echaba en falta una mitología del carácter de la griega, y se proponía inventar «una mitología para Inglaterra». Esa actitud dio lugar a El Silmarillion, originalmente denominado El libro de los cuentos perdidos. Dichos relatos están inspirados en un cuento publicado por Edward Wyke-Smith titulado «El maravilloso país de los snergs».

Programo un viaje en 1957 a Estados Unidos para recibir títulos honoríficos de universidades, como Marquette y Harvard. El viaje se suspendió, Edith había caído enferma. Tolkien se retiró de su cargo en Oxford. C. S. Lewis le propuso como candidato para el Nobel de Literatura, pero el jurado desestimó la propuesta por su «pobre prosa». Publicó la primera edición de El Señor de los Anillos en 1965. Tres años después, se trasladaron a Poole. Fue nombrado doctor honoris causa por varias universidades, vicepresidente de la Philological Society y miembro de la Royal Society of Literature. En 1969, Isabel II le nombró Comendador de la Orden del Imperio Británico. En su honor se fundaron, la Mythopoeic Society norteamericana, la Tolkien Society británica, y decenas de sociedades en múltiples países.

Su mujer murió en noviembre de 1971, con 81 años. Tolkien volvió a Oxford, donde murió casi dos años después en septiembre de 1973, a la misma edad. Se le enterró en la misma tumba que su esposa, situada en el cementerio de Wolvercote. En ella están escritos los nombres de «Beren» y «Lúthien», extraídos de la leyenda incluida en El Silmarillion acerca del amor entre estos dos seres de distinta naturaleza y del robo de uno de los Silmarils.

No pretendía que fuese un artículo tan largo, pero creo que resume bastante bien la vida del escritor, sin meternos en muchas fechas y datos históricos. Espero que os haya gustado, animándoos a compartir, a comentar y a suscribiros, para recibir próximas novedades.

Autores de Fantasía

Vamos a inaugurar una nueva sección en el Blog de la página web, lo llamaremos «autores de fantasía». En este caso se trata de algo que siempre me ha apasionado la fantasía. El género de fantástico ha sido uno de mis favoritos desde muy joven. Tengo varios motivos para ello, alejándome del hecho innegable de que me transportaban a mundos lejos de nuestra realidad donde podía compartir aventuras con miles de personajes. Donde podía recorrer terrenos inexplorados. En los cuales podía vivir la magia de la mano de poderosos hechiceros, dioses y otros seres de poder.

La literatura de fantasía, lleno muchas de mis horas en tiempos de ocio, en mi juventud. Es por ello, que decidí aventurarme a escribir, a crear mundos. Pero, ¿qué hay detrás de estos maravillosos textos repletos de emoción? ¿Qué mentes se esconden detrás de cada palabra, de cada frase, de cada capítulo? Eso es lo que vamos a desvelar en cada entrada de esta sección. Nos adentraremos en la vida de los escritores que nos hicieron vibrar de ilusión. Tras los autores que hicieron que ir a dormir a una hora temprana fuese casi imposible, llegando a leer hasta altas horas de la madrugada.

Algunos de ellos serán muy queridos, conocidos, por todos los que amamos este género. Como por ejemplo, el considerado «padre» de esta rama de la literatura J.R.R. Tolkien o incluso famosos como J.K. Rowling, George R.R. Martín o Neil Gaiman. Pero también los habrá que no sean tan conocidos aunque su éxito en décadas anteriores sea palpable, tanto en sus países de procedencia como fuera de sus fronteras. Siempre, excusándome de antemano, desde un punto de vista personal y tras una exhaustiva búsqueda de sus vidas. Espero que os guste esta sección de blog, animándoos a participar y comentar. Gracias