Eric Rucker Eddison

Eric Rucker Eddison

Eric Rucker Eddison

Después de la adivinanza que propusimos en el día de ayer a través de las stories de Instagram. Desvelamos el autor de esta entrada. El famoso escritor de «La Serpiente de Uróboros», Eric Rucker Eddison o más conocido como E.R. Eddison. Espero que os guste este pequeño paseo por su vida. ¡Vamos a ello!

Su vida antes de dedicarse a la escritura

Eric Rucker Eddison. Nació en Adel, Inglaterra, en una familia adinerada. Su principal educación le fue dada por tutores privados, que compartió con Arthur Ransome. Ransome evoca en sus memorias, la audacia y los maquiavélicos métodos que Ransome y Eddison practicaban para deshacerse de los maestros indeseados.

Después de estudiar en Eton y el Trinity College de Cambridge, entra como funcionario en la Cámara de Comercio. Abandono ese trabajo para dedicarse en exclusiva a escribir a tiempo completo. Durante su carrera, fue galardonado con el CMG Companion de la orden de San Miguel y San Jorge y la CB Companion de la Orden de Bath por su servicio público en la Cámara de Comercio.

Además de funcionario de la Cámara de Comercio británica, también investigador de temas islandeses, un apasionado de Homero y Safo, y montañero. Se casó una vez, tuvo un hijo y una hija. Aunque todo en él lo identificaba como un caballero inglés correcto, Eddison era un soñador incurable. En sus ratos perdidos, a lo largo de treinta años, puso por escrito sus sueños.

Comienzo de su vida como escritor

Eric Rucker Eddison, fue muy conocido por su primera novela «La Serpiente Uróboros». Esta edición fue seguida por otras mayores en el Imperio Británico y en Norteamérica, formándose cierta leyenda alrededor del libro. Este éxito de este primer libro, hizo posible que se publicaran «Cartas y memorias de Phillip Sidney Nairn», «Styrbiorn el Fuerte» y la Saga de Egil traducido al inglés. El primero fue un tributo a un compañero suyo del Trinity College que murió en su juventud.

Eddison dedicó su vida al género fantástico con una serie de novelas que transcurrían en Zimiamvia, el paraíso legendario de La Serpiente Uróboros. Los libros de Zimiamvia «se escribieron hacia atrás» publicándose en orden cronológico inverso: Maestra de Amantes, Una cena de pescado en Memison y La puerta de Mezentia. Este último, quedó inconcluso a la muerte de Eddison. Sus notas eran tan completas que su hermano, y su amigo George R. Hamilton fueron capaces de completar el libro. 

Sobre sus libros

Aunque estos libros se consideran una trilogía, Eddison los escribió como una serie abierta. Las cuatro grandes fantasías de Eddison estaban relacionadas entre sí por el enigmático personaje Edward Lessingham, una personificación del escritor como héroe protagonista. Aunque, en La serpiente Uróboros, Lessingham desaparece al cabo de pocas páginas, es personaje central en los siguientes libros. Sus obras de fantasía fueron elogiadas por J. R. R. Tolkien, C. S. Lewis, y Ursula K. LeGuin. 

Eddison adoptó el género fantástico con plenitud; en su obra no existe el imperativo lógico, las relaciones de causa y efecto; sólo verdades elegantes del mito. Los personajes recorren largas distancias y los decenios pasan raudos, los mundos se crean y son destruidos, en un instante. Son sueños son encarnados por mediación de un extraordinario soñador.

Muestra una sensibilidad de fondo aristocrático que héroes y villanos mantienen por igual. Michael Moorcock escribió que sus villanos, son más vívidos que los de Tolkien. Otros han observado que es históricamente exacto para describir a los grandes, pero pisotea a las clases bajas. Sus personajes tratan los temas con arrogancia e insolencia.

Espero que os haya gustado este pequeño recorrido por la vida de este autor y amante de los mitos islandeses. Sin duda uno de los autores de fantasía que más recomendados. Os animamos a compartir, dar me gusta, comentar y suscribiros para estar al tanto de las últimas novedades. Además de seguirnos en nuestra cuenta de Instagram y de Twitter . Nos vemos en la siguiente entrada.

Robert E.Howard: El creador de Conan

Robert E.Howard

Robert E.Howard: El creador de Conan

Hoy hablemos de la vida del creador de Conan el bárbaro, Robert E.Howard. Un gran escritor del subgénero de Espada y Brujería. Yo le descubrí por la adaptación cinematográfica, aunque poco a poco me familiarice con algunos de sus títulos en libro y comics. Sin más dilación, vamos a comenzar.

Sobre su vida

Nació en Peaster,Texas. Su familia vivió en varios lugares de Texas, además del oeste de Oklahoma debido al trabajo de su padre, antes de asentarse en Cross Plains. Era un niño enfermizo. Se volvió adicto al boxeo, llegando a ser un joven fornido y apuesto, pero solitario, apenas tuvo amigos. Salvo los escritores del círculo de H.P. Lovecraft. Los temas que le interesaban iban desde, los conflictos entre civilización y barbarie, las teorías geológicas e históricas, la decadencia de las razas y la eugenesia. Su madre, fue muy sobre protectora. La relación entre ellos era tan estrecha que, cuando su madre quedó en coma irreversible, Howard, a sus treinta años, prefirió suicidarse.

Consagraba su tiempo a la lectura de libros de historia, llegando a acumular una erudición notable. Empezó a escribir con quince años. A los dieciocho vendió su primer relato, La lanza y la espada, a la revista de ficción popular Weird Tales, en la que publicó la mayor parte de su obra. En 1934 se convirtió en el principal autor de la revista, llevándose la portada en varias ocasiones. Su única relación amorosa conocida fue con Novalyne Price. Una maestra de Cross Plains con la que salió durante unos meses, a pesar de la oposición de sus padres. Muchos años después ella publicaría un libro sobre él.

En 1935 el editor de Weird Tales, rechazó uno de sus relatos. Su madre enfermó de tuberculosis y empezaron los problemas económicos no solo para él, sino para todo el país, postrado en medio de la Gran Depresión. Entonces, escribió su mejor relato, Clavos rojos, donde la barbarie desaparece y la civilización se destruye a sí misma protagonizado por Conan. A quién se disputan la pirata Valeria y la bruja Tascela en medio de una guerra civil que enfrenta a dos hermanos. Presunta alegoría de la relación entre Howard, Novalyne Price, el amigo traidor y los padres del escritor. La crítica coincide en considerar este relato y Más allá del río Negro, como las mejores historias de Conan.

Sobre sus personajes: Conan, Sonja, Solomon…

En estas revistas, de precio económico, Howard creó una serie de héroes de narrativa de ficción. Casi siempre eran bárbaros que llegaban a ser reyes. Como Kull de Atlantis o Conan el Cimerio. Solomon Kane, que era un puritano inglés armado con un talismán. aventureros pictos y celtas en la Britania romana. El boxeador Steve Costigan. También novelas del oeste y un sinfín de géneros, incluido el erótico, que le avergonzaba.

Su personaje más importante fue Conan. El público lo descubrió en el relato El fénix en la espada, publicado en 1932. Fue para este personaje para quien escribió sus mejores páginas. 

Además creó a la guerrera Sonia la Roja, aunque muchos de los aficionados la conocen de distinta manera, dado que este personaje, fue originalmente escrito para un relato situado en el siglo XVI y se incluido en el universo de Conan de los años 70. Para los cómics la ortografía del nombre del personaje pasó a escribirse con «j» en vez de «y»: Red Sonja.

Howard, además de estos personajes, escribió otras ficciones históricas. Por ejemplo, su relato Las puertas del imperio involucra a un personaje ficticio con las luchas de Shirkuh, Shawar y Amalarico por el control de Egipto. Este termina con una de las famosas batallas de Saladino. De su obra de horror, la más destacada puede ser el cuento Palomos del Infierno. En él, se trata el tema de los zombies y la magia negra en el sur de los Estados Unidos.

Sus amistades del «Círculo de Lovecraft»

Howard coincidió con otros autores de la época como Lovecraft, quien le otorgó el apelativo amistoso de Two-Gun Bob, «Bob Dos Pistolas», por su origen tejano, y Clark Ashton Smith. Influyeron de alguna manera en su obra por el «Círculo de Lovecraft». Así, los protagonistas de algunos de sus relatos llegan a encontrarse con las criaturas ideadas por su amigo Lovecraft y viceversa.

El ocaso de su vida

El 11 de junio de 1936, por la mañana, su madre entró en coma debido a la tuberculosis. Howard se sentó en la parte delantera de su coche y se disparó en la cabeza. Murió hacia las cuatro de la tarde, su madre falleció al día siguiente. Compartieron funeral el 14 de junio, siendo enterrados en el cementerio de Greenleaf en Brownwood.

Espero que os haya gustado este pequeño recorrido por la vida del hombre que denominaron como: «El bárbaro que blandía una máquina de escribir». Sin duda uno de los autores de fantasía que más me emocionaron en mi juventud. Nos vemos en la siguiente entrada.

Clive Staples Lewis o C.S. Lewis

C.S. Lewis en su despacho. Con uno de sus textos en la mano.

¡Bienvenidos una vez más a autores de fantasía! Hoy hablaremos de la vida de otro de los escritores conocidos del género fantástico. El creador de la saga literaria Las Crónicas de Narnia, C.S. Lewis.

Clive Staples Lewis nació en Belfast, el 29 de noviembre de 1898. Era hijo de Albert, y Florence. Tuvo un hermano mayor, llamado Warren. A la edad de cuatro años, después de que su perro muriera atropellado, anunció que su nombre sería Jackie, en honor a él. Al principio respondería a ese nombre, pero después aceptó que lo llamaran Jack. Nombre por el cual fue conocido entre sus amigos y familiares. A los siete años, se mudó a «Little Lea», al este de Belfast.

Sus Estudios

La enseñanza de Lewis fue a través de tutores privados en su niñez. Posteriormente fue enviado al Wynyard School, antes de que su madre falleciera. La institución se vio forzada a cerrar sus puertas. El rector fue forzado a ingresar a una institución psiquiátrica. Lewis cuenta que le pondría el sobrenombre de «Belsen». El biógrafo Alan Jacobs especuló sobre cómo la escuela le traumatizó. Haciéndola responsable de desarrollar «fantasías ligeramente sadomasoquistas». Después, asistió al Campbell College. Pero tras unos meses dejó de asistir, por problemas respiratorios. Como resultado, fue enviado a Malvern, tenía un mejor clima. Allí, asistió al colegio Cherbourg House.

En 1913, se matriculó en Malvern College. En esa época abandonó el cristianismo, convirtiéndose en ateo interesado en la mitología y el ocultismo. Desde niño, le fascinó el antropomorfismo animal, enamorándose de las historias de Beatrix Potter. A menudo, escribía e ilustraba sus propias historias. Él, junto a su hermano, creó el mundo de Boxen, habitado y gobernado por animales. Amaba leer, la casa de sus padres estaba llena de libros. Cuatro años más tarde comenzó sus estudios en Oxford, donde, años después, ejerció como profesor de lengua y literatura inglesa. Al año siguiente conoce a J.R.R. Tolkien, con quien funda, junto a Charles Williams y Owen Barfield, el Club de los Inklings para discutir sobre literatura y filosofía.

Siendo un agnóstico declarado, afirmó que fueron dos autores quienes lo movieron hacia el cristianismo: George MacDonald, y G.K. Chesterton con su libro «El hombre eterno». Siendo joven, en Belfast, le aconsejaron que no se acercará a los papistas. En la Universidad, que no se acercará a los filólogos. Pero en una oportunidad, dijo que Tolkien «era ambas cosas». Con Tolkien, trabó una duradera amistad que se vio interrumpida pero nunca rota. Fue un gran apoyo para Tolkien, en cuanto a la creación de su Tierra Media. Lewis le oía sin parar recitándole su novela, al igual que hacían con otras obras. Así que, le alentó a que terminara su obra.

C.S. Lewis y su fe

Muchas ideas de la Trilogía Cósmica, en particular su oposición a la deshumanización, se presentan de manera formal en La abolición del hombre. Se trataba de un libro que, según sus palabras, era su favorito dentro de su propia producción. Aunque reconocía que en general había sido ignorado por el público. En la mayoría de sus novelas incluía numerosos elementos religiosos, también escribió varias obras de tema cristiano.

A pesar de que se crio en una familia religiosa, fue ateo la mayor parte de su juventud. Su separación del cristianismo comenzó cuando empezó a verlo como una tarea, un deber. Adquirió interés en el ocultismo, sus estudios le llevaron a ello. Citaba a Lucrecio como quien tenía el argumento más fuerte a favor del ateísmo. Mientras, en su juventud intelectualmente era ateo, más tarde diría que él estaba «muy molesto con Dios por no existir». En 1929 creyó en la existencia de Dios, aunque peleó fieramente en contra de ella. Después de una larga discusión con Tolkien y con Hugo Dyson, se convirtió al cristianismo. En contra de lo querido por Tolkien, se unió a la Iglesia de Inglaterra.

Aunque era anglicano, sus conocimientos del catolicismo se revelan en algunos de sus escritos. Por otro lado, en su libro Cartas del diablo a su sobrino, el demonio recomienda tentaciones con ciertos pecados para hacer perder la salvación al creyente. Validando la doctrina cristiana del pecado mortal, posiblemente creía en el sistema clasificación de pecados y penitencias. Sin embargo, en el prefacio escribió: «Lectores, os aconsejo recordar que el diablo es un mentiroso. No todo lo que dice se debe asumir como verdad, incluso desde su propio ángulo.»

Joy Gresham, cuyo nombre de soltera era Helen, provenía de una familia judía. Atea y comunista, se había casado a los veintisiete años. Tuvo sus dos hijos en rápida sucesión, pero no todo andaba bien en el matrimonio. Joy puso fin a la relación física con Bill, al tiempo que florecía la correspondencia con Lewis. Nunca se habían visto en persona. Mantenían una fluida relación epistolar, inspirada por la obra literaria y los libros sobre cristianismo de Lewis, por los cuales se sentía atraída.

Matrimonio de C.S. Lewis

Joy se trasladó de su nativa Nueva York a Inglaterra, allí le conoció personalmente. Regresó a Londres donde se alojaba, pero semanas más tarde, Lewis la invitó a un almuerzo en el Magdalen College, Universidad de Oxford. Cuando le fue rehusada a Joy su residencia en Inglaterra, Lewis decidió casarse con ella para que pudiera permanecer en el país. La ceremonia civil que unió a Joy y Lewis, fue acordada como un «matrimonio por conveniencia». En octubre, Joy sufrió la quebradura de uno de sus huesos, resultante de la enfermedad que padecía: cáncer óseo. En una carta redactada en noviembre a un destinatario en Estados Unidos, Lewis escribió: «Podría ser pronto, en rápida sucesión, un novio y un viudo». 

Decidió revelar su casamiento en diciembre, sin dar ningún tipo de explicación adicional, anunció en el ejemplar del periódico The Times publicado en Nochebuena. Los lectores dieron por supuesto que la boda había tenido lugar en diciembre. Tuvo problemas con el obispo por el matrimonio dado que el cónyuge de Joy seguía con vida. Lewis le expuso sus sólidos argumentos para una boda cristiana, pero no cedió.

Entonces supo que uno de sus antiguos estudiantes, el padre Peter Bide, se le acreditaban a veces respuestas milagrosas a sus plegarias de sanación. Los médicos  no daban esperanzas a Joy.  Pidió a Peter que fuera a Oxford, impusiera sus manos a Joy y orara por su salud. Cuando llegó, surgió el tema del matrimonio. Peter escuchó con atención el razonamiento de Lewis y lo consideró sólido dado que por entonces no profesaban la misma fe. Por lo que, sin permiso del obispo local, ofició la celebración matrimonial, al lado de la cama del hospital.

El amor que se prodigaban, era evidente. Lewis declaró que tenía a sus sesenta la alegría que la mayoría de los hombres tienen a los veinte. Entre tanto que Joy escribía a sus amigas que él era un gran amante.​ Ambos se fueron de luna de miel a Irlanda. Con todo, su relación resultó en desilusión Tolkien quien, católico, no apreciaba a Joy, ni aprobaba aquel matrimonio.

Joy logró reponerse por algún tiempo. Aunque no hablaba de ello, consideraba el mejoramiento de su esposa como un milagro. Ella se repuso marcadamente, y disfrutaron de un año sin que la enfermedad se interpusiera en su felicidad. Pero el cáncer retornó de forma agresiva. Viajaron a Grecia, pero no regresaron. Joy sucumbió a la enfermedad en julio de 1960. Lewis escribió sobre ello en su libro titulado Una pena en observación. C.S. Lewis falleció en Oxford el 22 de noviembre de 1963, a los 64 años de edad.

Espero que os haya gustado adentrarnos en la vida de este interesante autor. Animándoos a compartir, a comentar y a suscribiros, para recibir próximas novedades.